BRASILIA.- El ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, descartó una devaluación del real frente al dólar al afirmar que la tasa de cambio es "razonable".
"El dólar está en un nivel razonable y le da cierta competitividad a la industria y a las exportaciones y a la vez no permite tanta invasión de productos a precios artificialmente bajos", dijo el ministro a la prensa brasileña desde Moscú, donde participa de la reunión de ministros de finanzas del G-20.
Tras tocar un piso de 1,50 reales el año pasado, en el último tiempo la divisa local mostró una recuperación y llegó a ubicarse en 2,10 reales por unidad de la divisa estadounidense. Actualmente se negocia dentro de un margen cercano a los dos reales por dólar.
"No trabajamos con metas para la cotización del dólar", afirmó el ministro, quien negó que la tasa cambiaria pueda ser un instrumento para controlar la inflación.
"La tasa de interés sigue siendo la herramienta para controlar la presión sobre los precios", subrayó Mantega.
Declaración
En tanto, los funcionarios del Grupo de las 20 mayores economías del mundo -entre las que se encuentra la Argentina- no tomarán en cuenta partes de un comunicado sobre tipos de cambio emitida esta semana por el G-7 y no mencionarán el caso de Japón, de acuerdo al borrador de la declaración de los ministros de Finanzas reunidos en Moscú. Un delegado del G-20 que tuvo acceso al borrador indicó que el texto tampoco haría mención a nuevas metas de recortes de deuda, un asunto por el que Alemania está presionando pero que Estados Unidos intenta eludir.
Si el documento es adoptado hoy por los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20, el contenido confirmará que Japón no será censurado por sus políticas expansivas que han generado una fuerte depreciación del yen y llevaron a demandas para que se tomen acciones.
El mercado cambiario fue remecido esta semana después de que el Grupo de las siete potencias -Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Canadá e Italia- emitió un comunicado conjunto declarando que las políticas económicas internas no deben ser usadas para buscar tasas cambiarias específicas. (Télam-DPA)